Opinión

El Kirchnerismo, Venezuela y la Teoría de los Dos Demonios

El día de ayer Argentina, a través de Carlos Raimunidi (representante del gobierno ante la OEA), rechazó el informe de la ONU sobre Venezuela en el que se revelaron torturas y asesinatos por motivos políticos. De esta manera, el Estado abandona su compromiso de defensa de los Derechos Humanos asumido en 1983. Fuerte rechazo de la oposición y silencio de las organizaciones de Derechos Humanos.

Por Santiago Chemes

Hace poco menos de una semana, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dio a conocer un informe en el que se detalla cómo en Venezuela se llevan adelante violaciones a los Derechos Humanos que incluyen detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos. Según esta investigación, tan solo en lo que va del año ya murieron 2000 personas como resultado de los operativos de seguridad llevados adelante por el gobierno de Maduro.

No es una novedad que el kirchnerismo y el gobierno chavista sean afines ideológicamente. Solo hace falta recordar que en 2013 Cristina Kirchner le otorgó a Maduro la Orden del Libertador San Martín, máximo galardón que el Estado argentino puede otorgar a un mandatario extranjero.

Raimundi durante su presentación ante la OEA

Lo que sí resulta llamativo es que se haya rechazado un informe detallado de cómo se avasallan los Derechos Humanos de los venezolanos y se cometan crímenes de lesa humanidad.

Carlos Raimundi, con su presentación de ayer ante la OEA, no solo relativizó las denuncias del documento presentado por Michelle Bachelet al afirmar que “hay una apreciación sesgada de lo que son las violaciones a los derechos humanos en determinados países” sino que justificó el accionar del gobierno venezolano cuando dijo que “Venezuela ha sufrido un fuerte asedio de intervencionismo”.

Con estas palabras, Argentina se alineó directamente con la posición del gobierno de Maduro que hace unos días presentó su propio informe titulado “La verdad de Venezuela contra la infamia, datos y testimonios de un país bajo asedio”. En dicho documento se denuncia una campaña en su contra.

Como corolario, Raimundi propuso tener en cuenta las dos campanas. Similar a la denostada Teoría de los Dos Demonios, el representante argentino ante la OEA sostuvo que en Venezuela “hay que ver ambas caras de la medalla”.

Cabe destacar que la semana que viene habrá una audiencia en la que los países deberán formalizar sus posiciones ante la ONU. Argentina está a tiempo de revertir su posición y reafirmar su compromiso con los Derechos Humanos.

Por el momento nadie, ni del oficialismo ni de las organizaciones que dicen defender los Derechos Humanos, alzó la voz contra la postura expresada por Raimundi. Más bien hubo silencio. Y ya se sabe que el calla, otorga.

El informe presentado por la ONU

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